sábado, 11 de febrero de 2017

Beneficios psicológicos al hacer deporte

 ¡Practicar ejercicio es sano para tu mente!


Durante las últimas décadas, los investigadores han ido descubriendo cómo practicar ejercicio puede mejorar nuestras funciones cognitivas, e independientemente de la edad o la condición física, los estudios han demostrado que dedicar un tiempo para el ejercicio también produce muchos beneficios para nuestro bienestar mental. “Ejercitarse regularmente es bueno para el humor, la memoria o el aprendizaje”, explica el psiquiatra John Ratey de la Escuela de Medicina de Harvard, autor del libro “La Ciencia Nueva y Revolucionaria del Ejercicio y el Cerebro”

Si acostumbras a practicar ejercicio a diario o si eres de los que te cuesta ponerte el chándal, presta atención a las siguientes líneas.A continuación, desde Psicología y Mente, nos presentamos los 10 beneficios psicológicos de practicar ejercicio.


1. Produce químicos de la felicidad

Correr unos cuantos quilómetros puede ser duro, ¡pero merece la pena! El ejercicio favorece la liberación de endorfinas, unas sustancias químicas que producen sensación de felicidad y euforia. Los estudios han demostrado que incluso pueden aliviar síntomas de una depresión. Por este motivo, los psicólogos recomiendan que las personas que sufren depresión o ansiedad mejoren su calidad de vida incluyendo el ejercicio en sus vidas. Si no eres una de esas personas que practica actividad física a diario, con practicar ejercicio 3 días a la semana durante media hora puedes mejorar tu humor instantáneamente.

2. Reduce el estrés

Después de un duro día de trabajo, no hay nada mejor que ir a desconectar jugando al pádel, pisando el gimnasio o corriendo por la playa. Uno de los beneficios psicológicos de la práctica de actividad física es que reduce el estrés. Además, el ejercicio también incrementa la producción de norepirefrina (noradrenalina), un químico que puede moderar la respuesta del cerebro al estrés. Así que ponte la ropa de deporte y a sudar un poquito, que el ejercicio mejora la habilidad de nuestro cuerpo a la hora de tratar con la tensión que el estrés produce después de tanta oficina y tantas preocupaciones del día a día.

3. Mejora la autoestima

Verte mejor físicamente te hará sentir bien. El ejercicio continuo mejorará la imagen de ti mismo y mejorara tu autoestima. Independientemente del peso, la edad o el sexo, el ejercicio físico puede elevar la percepción positiva del atractivo de uno mismo, y en consecuencia, hacer que te valores más.

4. Mejora tus relaciones sociales

A medida que la percepción de ti mismo y tu salud emocional mejoran, tus relaciones sociales también pueden mejorar. Debido a tu aumento de autoconfianza tendrás más posibilidades de llegar a los demás, y si participas en clases dirigidas o realizas deporte en grupo, es de esperar que conozcas gente nueva.

5. Alivia la ansiedad

Los neurotransmisores liberados durante y después de practicar ejercicio pueden ayudar a la gente que sufre ansiedad a calmarse. Un paseo en bicicleta o algún ejercicio aeróbico de media o alta intensidad, pueden reducir los síntomas que la ansiedad produce. El deporte y el ejercicio, por tanto, no solo sirven para quemar grasa o ganar músculo.

6. Previene el deterioro cognitivo
A medida que nos hacemos mayores se incrementa el riesgo de sufrir enfermedades degenerativas como el Alzheimer, especialmente a partir de los 45 años. Realizando actividad física principalmente entre los 25 y los 45 años se consigue aumentar las sustancias químicas del cerebro que previenen la degeneración de las neuronas del hipocampo. Además, practicar ejercicio físico de forma regular y adaptando la exigencia para mayores, está asociado con un menor riesgo de mortalidad. Principalmente, como consecuencia de un efecto protector cardiovascular, la actividad física disminuye el riesgo de sufrir un infarto cerebral y mejora la función cognitiva reduciendo el riesgo de padecer demencia y Alzheimer.

7. Mejora tu memoria

Practicar ejercicio regularmente mejora tu memoria y la habilidad de aprender cosas nuevas, pues incrementa la producción de células del hipocampo que son responsables de la memoria y el aprendizaje. La investigación en este campo relaciona positivamente el desarrollo cerebral de los niños con la condición física de los mismos. Esto no solamente sucede en el caso de los menores, los mayores también pueden mejorar su memoria entrenando. Un estudio de Winter y Breitenstein (2007), demostró que realizar sprints mejora la adquisición y retención del vocabulario en los adultos.

8. Aumenta tu capacidad cerebral

Al hacer ejercicio tu cerebro produce más neuronas y más conexiones entre ellas, fenómeno que se conoce como neurogénesis. Por lo tanto, tu cerebro ganará forma y aumentará su capacidad de aprendizaje. En una investigación de Vaynman, Ying y Gomez-Pinilla, se demostró que un entrenamiento intenso aumenta los niveles de una proteína conocida como BDNF (Brain Derived Neurotrophic Factor) que se encuentra en el cerebro, y que se cree que influye positivamente en la toma de decisiones, en el pensamiento y el aprendizaje. Para profundizar en este tema, te recomendamos que leas el artículo "5 trucos para mejorar tu inteligencia", del psicólogo Bertrand Regader.

9. Te ayuda a ser más productivo

Una investigación de Schwarz y Hasson (2011) concluyó que los trabajadores que practican ejercicio o deporte regularmente son más productivos y tienen más energía que sus compañeros sedentarios. Además, si acudimos a practicar deporte al mediodía, en la pausa de la comida, o antes de ir a trabajar, la actividad nos ayudará a mantenernos más activos a lo largo de la jornada, evitando momentos de bajón o de falta de atención en el trabajo.

10. Ayuda a controlar la adicción

El cerebro libera dopamina (el neurotransmisor de la recompensa) en respuesta a un estímulo placentero como el sexo, las drogas o los alimentos. Desafortunadamente, hay gente que se vuelve adicta y dependiente a las sustancias que producen su liberación en grandes cantidades. La práctica de ejercicio puede ayudar en la recuperación del adicto, pues las sesiones cortas de ejercicio tienen un efecto positivo en los adictos al alcohol o las drogas al postergar el “carving” (al menos a corto plazo). El abuso de alcohol, además, impide la normalidad en la vida del adicto. Una consecuencia negativa del consumo excesivo de esta sustancia es que interrumpe los ritmos circadianos, y como resultado, los alcohólicos tienen dificultades para dormir o permanecer dormidos si no consumen alcohol. Practicar ejercicio puede ayudar a reiniciar el reloj biológico y ayuda a conciliar el sueño.

En resumen, el ejercicio físico es natural, es fácil, te ayuda a mejorar la calidad de vida, aumenta tu autoestima, previene enfermedades y mejora tu aprendizaje. 

Remedios Caseros, Causas y Soluciones para la Caída del Cabello

Una persona pierde de media unos 100 cabellos diarios. Sin embargo, existen algunas circunstancias que pueden generar una caída excesiva del cabello, lo cual produce, en muchas ocasiones, un estado de ansiedad o preocupación por el aspecto físico que incluso puede conducir a una depresión o pérdida de autoestima.

La caída del cabello no se debe, normalmente, a ninguna enfermedad sino que tiene que ver con el envejecimiento, con la herencia genética, con cambios hormonales o con circunstancias especiales que revisaremos enseguida.
Veamos algunas de esas causas o circunstancias y qué hábitos podemos poner en práctica para reducir la caída del cabello. También veremos qué elementos naturales  nos pueden ayudar a luchar contra la caída del cabello.

Causas más habituales de la caída del cabello

Es posible que, de repente, al peinarte o al lavarte la cabeza una gran cantidad de cabellos se desprendan con gran facilidad. Es normal que en su ciclo de crecimiento algunos cabellos caen y en su lugar crecen nuevos cabellos. El problema surge cuando el cabello que cae no es reemplazado por  nuevos cabellos. Esto puede tener un origen diverso:
    • Estrés físico o emocional

      El hecho de atravesar una etapa de gran estrés en el plano físico o de sobrellevar una gran carga emocional es una de las causas más habituales de la pérdida de cabello. De hecho, esta caída abundante del pelo puede producirse incluso meses después de haber atravesado la etapa problemática. Cuando la caída del cabello se debe al estrés físico o emocional suele restablecerse la normalidad al cabo de unos ocho meses.
    • Alopecia masculina

      La pérdida de cabello hereditaria se da mucho más frecuentemente entre hombres que entre mujeres y es completamente normal. De hecho, la gran mayoría de hombres comienzan a quedarse calvos a partir de los 30 años. Si esto no afecta a la autoestima, no existe ningún motivo para preocuparse. No obstante, más adelante veremos algunos hábitos y remedios para desacelerar el proceso.
    • Envejecimiento

      Con el paso del tiempo, el envejecimiento y la oxidación del organismo, el folículo piloso se va reduciendo y, con ello, los cabellos se hacen más frágiles y finos hasta que, finalmente, este folículo ya no es capaz de generar un nuevo cabello. Sin embargo, los folículos permanecen vivos y siempre existe la posibilidad o el potencial de que nazca un nuevo cabello. Por eso es tan importante mantener, de manera global, la salud de nuestro organismo con una alimentación y unos hábitos de vida saludables, para ayudar a nuestras células y órganos a realizar sus funciones correctamente.

Otras causas de la caída del cabello

No obstante, la caída del cabello también puede tener otras causas:
    • Enfermedades infecciosas
    • Anemia
    • Deficiencias vitamínicas
    • Alteraciones hormonales (embarazo, parto, menopausia)
    • Dietas extremas y peligrosas
    • Determinados medicamentos
    • Trastornos inmunitarios
    • Enfermedades de la piel
    • Uso de productos de higiene inadecuados (químicos)
    • Radioterapia y quimioterapia
    • Enfermedades tiroideas

Alimentación adecuada para estimular el crecimiento del cabello

Una dieta equilibrada libre de sustancias tóxicas y rica en nutrientes imprescindibles es esencial, no solo para estimular el crecimiento del cabello y evitar su caída, sino para mantener la salud general del organismo. No olvides incluir en tu dieta:
    • Proteína de alto valor biológico (con todos los aminoácidos esenciales), que conseguirás incluyendo dos o tres días a la semana carne o pescado ecológico y el resto de los días combinando cereal con legumbre.
    • Hidratos de carbono polisacáridos, es decir, cereales, legumbres y verduras fundamentalmente. Los hidratos de carbono integrales y polisacáridos son necesarios y no engordan; los procedentes de los productos industriales y refinados no sirven para nada y solo conseguirás intoxicar el organismo y debilitar tus células y órganos.
    • Grasas, sobre todo ácidos grasos insaturados. Las grasas también son un nutriente esencial e imprescindible para mantener la salud. Las grasas más beneficiosas las encontramos en el pescado azul, las semillas y los frutos secos.
    • Vitaminas y minerales. Estos micronutrientes los necesitamos en menos proporción, pero su ingesta diaria es esencial para la vida del organismo. La principal  fuente de vitaminas y minerales las encontramos en el reino vegetal. Como siempre, nuestro consejo es que evites los pesticidas eligiendo siempre que puedas productos de procedencia ecológica.

Hábitos saludables para fortalecer el cabello y evitar su caída

    • Dieta equilibrada
    • Ejercicio moderado
    • Descanso profundo y reparador
    • Control de las emociones
    • Beber agua abundante
    • Evitar el alcohol y el tabaco
    • Evitar el estrés

Remedios de uso externo para reducir la caída del cabello

Infusiones

    • También hay algunas plantas que, aplicadas en infusión de forma externa, estimulan el crecimiento del cabello y evitan su caída. Para ello, simplemente haz una infusión con una o varias de estas plantas, lava el cabello y aplica la infusión en el cuero cabelludo. Deja que el cabello se seque a ser posible al aire, sin secador. Las infusiones más eficaces para evitar la caída del cabello son:
      – Manzanilla – Romero – Ortiga – Albahaca

Aceites vegetales

    • Los aceites vegetales son extremadamente hidratantes y nutritivos, de manera que aplicar una mascarilla de aceite vegetal es siempre una buena idea para estimular las defensas del cabello y proporcionarle la fuerza necesaria para evitar que se caiga. Para aplicarlo, humedece el cabello y extiende el aceite cubriendo la raíz y las puntas como si fuera una mascarilla durante al menos media hora, aunque si puedes alargarla más tiempo mejor. Pasado este tiempo lava bien el pelo y seca. También puedes probar a utilizar productos naturales como esta gomina casera y natural.

Huevo

    • El huevo es un alimento rico en proteínas de alto valor biológico que, al igual que en cualquier otra parte del cuerpo, nutre e hidrata el cuero cabelludo. Para facilitar su aplicación como mascarilla, bátelo y mézclalo con un aceite vegetal. Humedece el cabello, aplica la mascarilla y déjala actuar durante media hora (o más). A continuación, lava y seca.

Vinagre Blanco

    • El vinagre es un gran suavizante y también lo podemos aplicar en forma de mascarilla de vez en cuando para hidratarlo y nutrirlo. Haz como en los ejemplos anteriores. Humedece el pelo, aplica el vinagre (bastante, lo suficiente como para que te cubra la raíz y las puntas), déjalo actuar media hora (o más), lava y seca. Huele muy mal cuando lo aplicas, pero tras lavar el pelo con tu champú (intenta que sea ecológico) el olor desaparecerá por completo).

Remedios de uso interno para reducir la caída del cabello

A continuación te proponemos algunos remedios tradicionales de uso interno para estimular el crecimiento del cabello:
Infusiones; 
  • Cola de caballo
  • té verde
  • Diente de león
  • Cardo mariano

Suplementos:
  • Vitamina C
  • Vitamina del grupo B
  • Hierro

Remedios caseros para la ansiedad

Cuando la ansiedad es extrema y continúa aún cuando la persona no sabe por qué está preocupada, es necesario hacer un alto y buscar maneras de relajarse. Mas adelante estaremos discutiendo varios remedios caseros para calmar la ansiedad.

Usted sabe que su ansiedad es extrema cuando los síntomas interfieren con su capacidad para dormir o realizar otro tipo de funciones.
Los síntomas de la ansiedad incluyen:
  • Sudor
  • Estómago revuelto
  • Pensamientos pesimistas
  • Pulso acelerado
  • Mal genio
  • Falta de concentración
Si usted sufre de ansiedad, tranquilísese, hay varios remedios caseros que lo pueden ayudar a relajarse.

Cómo aliviar la ansiedad de manera natural

Un baño caliente ayuda a controlar la ansiedad

Un baño caliente es relajante y agradable por lo tanto puede ayudar a reducir la ansiedad. Para un efecto mas relajador añada aceite o flores secas de lavanda al agua caliente de la tina.
Si no puede darse un baño de tina, masajéese las sienes y la frente con el aceite de lavanda. Según la aromaterapia, el aceite de lavanda reduce el estrés y promueve la tranquilidad.

Reduzca la cafeína y el alcohol para reducir el nerviosismo

La cafeína y el acohol provocan síntomas de ansiedad. Aunque parezca que estas sustancias le ayudan a calmarse, es necesario eliminarlas de su dieta si usted padece de ansiedad. Si le queda muy difícil eliminarlas, trate de tomar las sodas, el té y el café sin cafeína o por lo menos reducir el consumo de estas bebidas.
Si tiene un problema con el alcohol, busque ayuda profesional. Yo sé que es fácil decirlo y difícil de ponerlo en práctica pero la verdad es que nosotros somos los únicos responsables de tomar control de nuestra vida y hacer todo lo posible por vencer todo aquello que nos afecta. Más sobre problemas con el alcohol.

La valeriana es un sedante natural

Aunque el olor no sea muy agradable que digamos, la valeriana tiene ingredientes activos que actúan igual que los ingedientes en las pastillas valium.
Además también ayuda a conciliar el sueño y aliviar el insomnio causado por la ansiedad. Se ha dicho que la valeriana influye positivamente en la producción del cuerpo de GABA – un neurotransmisor que afecta la farmacología de la ansiedad. Tómese una pastilla de Valeriana de 250mg dos veces al día después de haberlo consultado con su médico.

Los suplementos de vitamina B y magnesio ayudan a controlar la ansiedad

Muchas personas que tienen deficiencia de vitaminas del grupo B o de magnesio, experimentan ansiedad. Hable con su médico para ver si éste es su caso y para que le recomiende un buen suplemento.

Pensamientos positivos para sentir menos preocupaciones

Trate de mantener siempre una mente positiva. En lugar de esperar que pase lo peor, espere lo mejor. Repítase a sí mismo afirmaciones de éxito, optimismo y felicidad. Importancia del pensamiento positivo

Cebolla y apio para reducir el estrés

Según un artículo publicado en el “New York Times”, el apio contiene ftalidas, un fitonutriente que reduce hormonas del estrés. Por otro lado, la cebolla contiene compuestos fenólicos. Estudios preliminares han encontrado que estos compuestos podrían ser beneficiosos para aliviar la ansiedad. Incluya 2 tazas de apio o cebolla a su dieta diaria por una semana.

La hierba San Juan es muy buena para combatir la ansiedad

ansiedadEsta hierba es muy mencionada en remedios para la ansiedad y la depresión. En el libro “Prescription for Natural Cures” se recomienda tomar 300mg tres veces al día cuando la ansiedad está acompañada de depresión. Es muy importante consultar con su doctor antes de empezar a tomar hierba San Juan ya que este suplemento puede causar interacciones serias con otros medicamentos.

Ácidos grasos Omega 3

Los ácidos grasos Omega 3, en especial el EPA y el DHA, son importantes para el tratamiento de la ansiedad a largo plazo. La cantidad recomendada es de 2000mg de EPA y DHA combinados todos los días. Los Omega 3 se pueden conseguir en cápsulas de aceite de pescado en tiendas donde vendan vitaminas.

Ejercicio

El ejercicio es un remedio tan fácil para la ansiedad que muchas personas no le dan importancia. El dar una caminata alrededor del vecindario todos los días mientras respira profundamente el aire fresco podría ser lo que usted necesita para reducir su ansiedad.

Avena como calmante natural

La avena es un alimento muy recomendado para calmar el sistema nervioso. Según la Clínica de Mayo, los carbohidratos aumentan niveles de serotonina en el cerebro. La serotonina es la hormona responsable de que la persona se sienta bien, con paz y felicidad.
La avena es un carbohidrato complejo por lo que no le dará una sensación de euforia temporal como lo hace el azúcar y los carbohidratos simples. Un desayuno con avena, leche y frutas es una manera muy positiva de empezar su día.

Acupresión para aliviar la ansiedad

  • Para calmar la ansiedad rápido, aplique presión en el punto Lu1
  • El punto P6 es otro buen punto para aliviar tensión nerviosa
  • Cuando la ansiedad es causada por miedo, se recomienda el punto B23

Posición de yoga que ayuda a tranquilizarse

Acuéstese sobre su espalda con una toalla enrollada debajo de sus rodillas. Ponga sus brazos a los lados con las palmas para arriba. Cierre sus ojos y relájese. Respire profundo desde su diafragma. Mientras está en esta posición, imagínese que su cuerpo es como una esponja y que cada célula está absorbiendo energía.

Cómo combatir la ansiedad con 10 estrategias prácticas

¿Quieres aprender a combatir la ansiedad y eliminarla? El primer paso es conocerla.

La ansiedad es un estado de inquietud de carácter difuso. La persona ansiosa se siente expectante, como si fuera a ocurrir algo negativo, lo cual la mantiene en un estado de alarma permanente y le impide relajarse. Sin embargo, no puede explicar qué o por qué se siente así. En muchos casos, la persona es consciente de que ese estado de sobreactivación no tiene sentido, pero no es capaz de controlarlo.


¿Qué tipo de ansiedad sufres?


A grandes rasgos, se puede hablar de dos grandes tipos de ansiedad: la ansiedad rasgo y la ansiedad estado. Distinguir qué tipo de ansiedad padeces es importante porque te permitirá conocer mejor el problema y dar los pasos necesarios para eliminarlo.

- La ansiedad rasgo indica a una persona que desde una etapa muy temprana de su vida ha sentido ansiedad, quizás desde la infancia o la adolescencia. Estas personas suelen tener un temperamento que les conduce a reaccionar inmediatamente ante las más diversas situaciones, se excitan con facilidad y les cuesta relajarse. De hecho, como han tenido que combatir la ansiedad durante gran parte de su vida, no saben cómo es vivir de otra manera. Para estas personas la ansiedad ha sido una compañera perenne de viaje.

- La ansiedad estado, al contrario, está desencadenada por algún acontecimiento específico (o un conjunto de ellos). Ante esa situación, una persona que nunca ha sido particularmente nerviosa, responde con ansiedad. En el fondo, lo que ocurre es que esa persona no cuenta con las herramientas psicológicas necesarias para hacerle frente al problema, por lo que su cuerpo y su mente responden con un estado de activación “excepcional”.

Por supuesto, ambos tipos de ansiedad pueden coexistir. Una persona ansiosa notará que su nivel de ansiedad aumenta cuando tiene que enfrentar determinadas demandas del medio. De la misma forma, alguien que nunca ha sido ansioso, puede comenzar a responder con ansiedad ante diferentes situaciones, ya que no logra retomar el control de su vida emocional.

La buena noticia es que los sintomas de la ansiedad se pueden revertir, sin tener que recurrir a los ansiolíticos. De hecho, no debes olvidar que los medicamentos para la ansiedad no están exentos de efectos adversos y no son una solución a largo plazo. Al contrario, existen diferentes estrategias que han sido comprobadas científicamente y que son fáciles de aplicar que ayudan a combatir la ansiedad de manera natural.

¿Cómo combatir la ansiedad de manera natural?


1. Acepta la ansiedad, conviértete en un observador imparcial

La ansiedad es dañina, lo sabemos y por eso queremos eliminarla. Por tanto, es normal que nuestro primer impulso sea negarla y rechazarla. Sin embargo, la paradoja radica en que mientras más intentemos combatir la ansiedad, más agobiados nos sentiremos. Cuando negamos una emoción o sensación, esta crece. 

De hecho, la mente de una persona ansiosa no está llena de preocupaciones por hechos de su vida cotidiana sino por las metapreocupaciones. Es decir, se preocupan porque se preocupan. Esta persona activa su crítico interior, una voz que le dice constantemente que la ansiedad es intolerable, que es incapaz de mantener el control o que su existencia es miserable. 

De esta forma desencadenan un círculo vicioso que solo sirve para aumentar la ansiedad. Por tanto, no intentes negar la ansiedad que experimentas, simplemente sé consciente de su existencia. Cuando no huyes de una emoción ni la etiquetas como “negativa” puedes adoptar una distancia emocional del problema y recuperar el control de ti mismo.

2. Tómate tu tiempo, no corras

La mayoría de las personas ansiosas se mueven continuamente de un lugar a otro, comen de pie, sin sentarse a la mesa y realizan diferentes tareas a la vez. Su ordenador, por ejemplo, suele ser un caos compuesto por diferentes ventanas y programas abiertos. Y es que lo que expresamos hacia el exterior, no es más que el reflejo de nuestra mente.

Sin embargo, cuando asumimos las tareas cotidianas desde esta perspectiva caótica y apresurada, le estamos dando una retroalimentación muy negativa al cerebro porque es como si le estuviéramos diciendo que debe funcionar aún más deprisa porque las cosas están fuera de control. Como resultado, el cerebro responde aumentando aún más los niveles de cortisol y adrenalina, que generan más ansiedad.

La solución radica en cortar ese círculo vicioso. Disminuye el ritmo y, sobre todo, dale un orden a las tareas que debes realizar a lo largo del día y prioriza las más importantes. Oblígate a bajar la marcha, verás que logras hacer mucho más, con menos estrés.

3. No dejes tareas pendientes, aplica la regla de los 2 minutos

Una de las cosas que más aumenta nuestro estado de ansiedad es saber que tenemos tareas pendientes. De hecho, no son las tareas en sí las que nos desgastan y agotan, sino el recordatorio mental constante de que debemos hacerlas.

Los expertos en productividad personal afirman que para resolver este problema, lo mejor es aplicar la regla de los 2 minutos. En práctica, cuando surja una tarea, si esta no requiere más de 2 minutos, hazla inmediatamente ya que posponerla y recordarla consumirá más energía que llevarla a cabo. Si la tarea demanda más tiempo y no lo tienes, pregúntate si es realmente importante. Si es así, búscale un hueco en tu agenda.

Recuerda que la forma en que organices tu día repercutirá en tu estado mental. Por tanto, no dejes que las tareas se acumulen porque si las dejas para el último momento, solo estarás contribuyendo a que aumente tu nivel de ansiedad. Aprender a organizar tu vida te permitirá eliminar una gran fuente ansiógena: las tareas pendientes y las que te roban energía sin brindar ninguna recompensa a cambio.

4. Reserva una hora del día solo para ti, y haz lo que te venga en gana

En la sociedad en que vivimos, se premia el hacer sobre el ser. Por eso, nos sentimos obligados a correr, a no tener ni un minuto de descanso, porque es sinónimo de pereza, es la antítesis de los valores que promueve la cultura occidental.

De hecho, no es extraño que las personas ansiosas siempre estén llenas de trabajo y proyectos pendientes, no tienen ni siquiera unos minutos al día para dedicarlos a sí mismos. Inmersos en ese estado de tensión constante, no le permiten a su cerebro “desconectar”, como resultado, los niveles de ansiedad se disparan.

Sin embargo, desconectar y estar a solas consigo mismo es tan importante como ser proactivos. Aunque como las personas ansiosas suelen encontrar difícil estar de brazos cruzados, una excelente alternativa consiste en dedicarle al menos una hora cada día a una actividad que realmente disfruten. De esta forma, el cerebro comienza a liberar una serie de neurotransmisores como las endorfinas, que generan un estado de bienestar y relajación.

5. No le prestes demasiada atención a tus pensamientos, cuestiónalos

La mente de una persona ansiosa es su peor enemigo. De hecho, la ansiedad crece a raíz de los pensamientos poco realistas que la persona va desarrollando. Por eso, es fundamental que aprendas a detectarlos y que detengas su curso.

Lo más usual es que la persona ansiosa responda de manera exagerada ante las situaciones de su vida cotidiana. Hace una tormenta en un vaso de agua, piensa que un simple error tendrá consecuencias nefastas. De esta manera, añade una tensión innecesaria.

Por eso, es importante que comiences a cuestionarte esos pensamientos catastrofistas que no se ajustan a la realidad. Pregúntate: ¿Esa preocupación es realista? ¿Cuántas probabilidades existen de que se cumpla? ¿Qué es lo peor que podría pasar? ¿Cómo podría manejarlo? 

6. Enfoca las situaciones desde otra perspectiva

La ansiedad está provocada, en gran medida, por el significado que le conferimos a determinadas situaciones. Por eso, una de las estrategias más eficaces para combatir la ansiedad es cambiar la manera en que pensamos en los agentes estresores.

Un estudio realizado en la Universidad de Yale les presentó a algunos dirigentes un vídeo en el que se transmitía la idea que el estrés era potenciador ya que algunas personas dan lo mejor de sí cuando están bajo presión. Durante las dos semanas siguientes estas personas no solo mejoraron su desempeño laboral sino que reportaron menos problemas psicológicos y sus niveles de cortisol, la hormona del estrés, disminuyeron. En el grupo que seguía creyendo que el estrés es negativo no se apreciaron estos cambios.

Por ejemplo, realizar una presentación en público es estresante y genera ansiedad pero, por otra parte, también es una oportunidad para poner a prueba nuestras habilidades y ampliar nuestra red de contactos profesionales. En este sentido, te será de gran ayuda utilizar más a menudo el “sin embargo”. Cuando descubras esos pensamientos irracionales, intenta darles una vuelta utilizando este término. Por ejemplo, si mientras estás estudiando piensas: “no voy a aprobar ese examen”. Reestructura ese pensamiento de forma positiva: “quizás no apruebe ese examen; sin embargo, me voy a esforzar para dar lo mejor de mí”.

7. Aprende a vivir en el “aquí y ahora”

La persona ansiosa suele vivir a caballo entre el pasado y el futuro. Se culpa por lo sucedido y se preocupa o se asusta por lo que podría suceder. De esta forma llena su presente de ansiedad. De hecho, a menudo la ansiedad surge precisamente de esas preocupaciones sobre el futuro. La persona ansiosa sufre una especie de obsesión por el futuro que le hace focalizarse en todos los desastres que podrían ocurrir. 

Sin embargo, para combatir la ansiedad, es importante aprender a centrarse en el presente. Respira, mira a tu alrededor y nota que no está sucediendo nada malo ahora mismo. Disfruta de ello. La práctica del mindfulness puede ayudarte a lograr este cometido. Ni siquiera es necesario que medites, tan solo debes aprender a centrarte en el aquí y ahora, en la experiencia que estás viviendo, sin criticarla y sin dejar que tu mente divague hacia el futuro.

Como probablemente te resultará difícil abandonar de una vez las preocupaciones, puedes establecer lo que se denomina en la Psicología: “Periodo de las Preocupaciones”. Se trata de posponer esos pensamientos hasta que lleguen esos 30 minutos al día en los que te darás permiso para preocuparte todo lo que desees. Pero una vez que hayan pasado, si acuden a tu mente otros pensamientos ansiógenos, deberás posponerlos hasta la próxima sesión.

8. Ten cuidado al ventilar las emociones o te dominarán

Durante muchas décadas, se animó a las personas a reprimir sus sentimientos y emociones. Más tarde, se les dijo que era mejor que las expresaran ya que de esta manera, podían aliviar estados como la ira y la ansiedad. Sin embargo, ahora se ha demostrado que ventilar las emociones no ayuda, necesariamente, a manejarlas, ni disminuye su intensidad.

Psicólogos de la Universidad Estatal de Iowa les pidieron a las personas que escribieran un ensayo y después hicieron valoraciones muy negativas sobre este, con el objetivo de generar ira. A algunas personas se les brindó la posibilidad de descargar su agresividad con un par de guantes, pegándole a una pera de boxeo con la fotografía del evaluador. Otras debían esperar sentadas tranquilas en una habitación. Al final, se evaluó su nivel de frustración e ira. Curiosamente, quienes habían “ventilado” sus emociones se mostraron más agresivos.

Esto no significa que debas reprimir las emociones, sino que debes encontrar la manera adecuada de expresarlas. Golpear una almohada, gritar o descargar tu ira verbal contra alguien puede aumentar los sentimientos negativos. Esto se debe a que hay algunas actividades que activan tu sistema nervioso, en vez de calmarlo, que es lo que necesitas. Por tanto, para combatir la ansiedad, es mejor que optes por actividades que te permitan relajarte verdaderamente. 

9. Practica un poco de ejercicio físico

Una de las mejores estrategias para combatir la ansiedad y el estrés es realizar ejercicio físico. No es necesario que le dediques mucho tiempo, apenas media hora todos los días será suficiente. Aunque es recomendable que sean ejercicios intensos, que son los que permiten que se libere una gran cantidad de endorfinas.

De hecho, un estudio realizado en la Universidad de Princeton descubrió que la práctica regular de actividad física hace que el cerebro resista mejor los embates del estrés porque se produce una reestructuración a nivel funcional. En práctica, el deporte detiene la actividad de las neuronas del hipocampo ventral, que son las principales encargadas de activar las áreas del cerebro vinculadas con la respuesta de estrés y ansiedad.

Por tanto, es conveniente que al menos cinco veces a la semana dediques tiempo a la práctica de ejercicio. No solo notarás una mejoría a nivel psicológico sino que tu salud física también te lo agradecerá.

10. Aprende a relajarte y a respirar

Las técnicas de relajación son muy eficaces para combatir la ansiedad. Existen diferentes técnicas, una de las más comunes consiste en tensar cada uno de los grupos musculares, para después relajarlos suavemente. De hecho, si sufres ansiedad, es probable que tengas una gran tensión en el cuerpo, sobre todo en la zona de la espalda y el entrecejo. 

También existen técnicas de visualización, que brindan excelentes resultados para quienes tienen una imaginación fértil. Una de las más sencillas consiste en cerrar los ojos e imaginar que estás en un lugar tranquilo que te gusta y en el que te sientes a gusto. Imagina todo con la mayor cantidad de detalles y después, simplemente déjate embargar por las sensaciones positivas que estás experimentando.

Estas técnicas se deben acompañar con una buena respiración. De hecho, aunque no somos conscientes de ello, la respiración es un proceso muy importante a través del cual la mente obtiene una retroalimentación de nuestro estado. Cuando respiramos rápido y de manera superficial, nuestro cerebro entiende que algo no va bien y que podemos estar en peligro, por lo que aumenta el nivel de ansiedad. Cuando respiramos lenta y profundamente, todas las funciones corporales, incluyendo el latido cardiaco, se acompasan y es más fácil relajarse.

Si no descubres las causas, será difícil eliminar la ansiedad






Recuerda que para eliminar este problema de una vez y por todas, es vital que descubras cuáles son las causas de la ansiedad y que aprendas a evitarlas, o al menos a manejarlas de manera más adecuada. En este "programa para sueperar la ansiedad" se analizan los principales agentes estresores con los que tenemos que lidiar en la actualidad y se brindan técnicas prácticas, explicadas paso a paso, para combatir la ansiedad.